Para empezar
Cómo se crea tu primera web
No hay ningún editor que aprender. Abres un proyecto nuevo, escribes en el chat y sale la web entera: portada, servicios, fotos y, si trabajas con hora, calendario. La primera va incluida y no sale de ninguna plantilla: se escribe con lo que nos cuentes y, si nos pasas el enlace de tu ficha de Google, mirando además tus fotos una a una. Por eso no sale al momento. A partir de ahí la corrige la inteligencia artificial, y se lo pides hablando.
Qué contarle en el primer mensaje
Cuanto más concreto seas, menos vueltas hay que dar después. El propio chat te lo pide con estas palabras la primera vez: «Cuéntame qué negocio es: nombre, oficio, ciudad y calle». Con eso ya arranca, pero si además le dices el horario y si quieres que la gente pida hora, la primera versión sale mucho más cerca de lo que necesitas.
- El nombre del negocio y a qué te dedicas, con tus palabras.
- Dónde estás: dirección y ciudad, o la zona en la que trabajas si vas a domicilio.
- Tu horario NO hace falta contarlo aquí: se escribe después, en el constructor, en un recuadro con los siete días que está junto al botón de publicar. Contarlo por el chat funciona, pero cuesta créditos y el recuadro no.
- Cómo se contacta contigo: teléfono, WhatsApp, o solo un formulario.
- Si sales en Google Maps, pega el enlace de tu ficha en ese mismo mensaje. Es lo que hace que tu web se escriba mirando lo tuyo: de ahí salen la dirección, el teléfono, la valoración, las reseñas y tus fotos. Si no lo pegas, se hace solo con lo que hayas escrito.
Lo que sale y lo que falta
La primera versión monta el esqueleto entero de la web con lo que hayas contado. Si es la primera de tu cuenta, no sale de ninguna plantilla: se escribe con lo que nos cuentes y, si nos pasas el enlace de tu ficha de Google, mirando además las fotos de esa ficha una a una. Antes de mandártela se repasa entera para que no diga de tu negocio nada que no se pueda sostener. Por eso tarda, y por eso no te damos una hora que no sabemos. Te escribimos en cuanto esté, y mientras tanto puedes volver a entrar y añadir al encargo lo que se te haya olvidado.
Ésas son las fotos de tu ficha de Google. Las que subas tú van aparte, desde la web «Fotos» de tu proyecto. Guardarlas ahí no las coloca en la web: la página la escribe la inteligencia artificial, así que después hay que decirle en el chat dónde va cada una y volver a publicar. Esa misma pantalla te deja la frase preparada para copiarla y pegarla en el chat.
Si algo no lo has dicho, no se lo inventa. Un precio que no has dado se enseña como «Consultar», y un horario que no has dado no abre ningún calendario. Es la misma regla en toda la aplicación: lo que no viene de ti no se publica.
Después de la primera versión: se pide hablando
No hay que arrastrar bloques ni tocar ningún panel de columnas y márgenes. Escribes lo que quieres cambiar en el mismo chat, con tus palabras: «sube esta foto la primera», «el sábado cerramos», «quita el precio del tinte». La inteligencia artificial reescribe solo lo que hace falta.
Nada se publica solo: la web sale a internet cuando tú pulsas publicar, no antes, así que nadie de fuera ve nada hasta entonces. Lo que sí tiene cuenta son los cambios: cada uno que le pidas por el chat gasta créditos, y ahí es donde está el límite de cuántas vueltas puedes dar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en salir la primera versión?
Depende de si es tu primera web o no. La primera va incluida y no sale de ninguna plantilla: se escribe con lo que nos cuentes y, si nos pasas el enlace de tu ficha de Google, mirando además tus fotos una a una. Antes de mandártela se repasa entera para que no afirme de tu negocio nada que no se pueda sostener. Por eso tarda, y por eso no te damos una hora que no sabemos. Te escribimos a tu correo en cuanto esté. Las siguientes y los cambios salen mientras miras, y son minutos.
¿Puedo cambiar de opinión sobre algo que ya salió en la primera versión?
Sí, y no queda nada cerrado: se lo dices en el chat, lo cambia, y no sale a internet hasta que tú publicas. Lo que va incluido es la primera web, no lo que venga después: desde que te la entregamos los cambios los hace la inteligencia artificial y gastan créditos, así que cuántas veces puedes cambiar de opinión depende del saldo que tengas.
¿Necesito tener los textos ya escritos?
No. Si sabes explicar a qué te dedicas, ya tienes lo que hace falta: los textos los propone la inteligencia artificial a partir de lo que le cuentes, y los corriges hasta que suenen a ti.
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