El día a día de tu web
Cómo se activan las citas online y la jornada partida
La regla es sencilla y va a favor tuyo: un horario que no has dado tú no abre ningún calendario. Nunca se rellena solo con lo que suele hacer un negocio parecido.
Cómo se activa
Son dos cosas y ninguna cuesta créditos ni tiene misterio. Una: le pides a la inteligencia artificial, en el chat y con tus palabras, que quieres que la gente pueda pedir hora online. Y dos: escribes tu horario en el recuadro que hay junto al botón de publicar, dentro del constructor de tu web. Ahí van los siete días de una vez, en tres renglones si de lunes a viernes abres igual.
Si prefieres que te llamen o te escriban por WhatsApp en vez de dar hora online, también se lo dices, y la web sale sin calendario: con teléfono, WhatsApp o formulario, según elijas.
Jornada partida
Cada día admite varios tramos, no una sola franja: puedes cerrar a mediodía y volver a abrir por la tarde, y el calendario respeta exactamente esos huecos. No es un añadido posterior, así que no hace falta pedirlo aparte: se pinta tal y como lo cuentas.
Si el horario está incompleto
Si falta algún día, o si el que das no viene claramente de ti, no se abre calendario. Antes que ofrecer una hora que a lo mejor no existe, la web se queda sin calendario y con la forma de contacto que hayas dejado. La web se publica igual, y en el constructor te queda el recuadro del horario para completarlo cuando lo tengas: en cuanto lo rellenes, el calendario aparece.
Cuando alguien reserva, se vuelve a comprobar el hueco contra tu horario en el momento de guardar la cita, no solo al pintar el calendario. Y el mismo hueco no lo pueden coger dos personas a la vez: eso lo impide la base de datos, no un aviso en pantalla. Hace falta reservar con al menos 2 horas de antelación, y ese número hoy es fijo: no hay ningún ajuste que lo mueva, ni en pantalla ni pidiéndolo en el chat.
Lo que todavía no hace
No cobra la cita ni pide una señal por adelantado. Y no lleva lista de espera: si no queda hueco, la web lo dice tal cual, no ofrece apuntarse a nada.
No se sincroniza en los dos sentidos con Google Calendar: lo que hay es una dirección que puedes meter en el calendario de tu móvil desde «Tus citas», y que se lee sola cada cierto tiempo. Sirve para ver tu semana de un vistazo, no para enterarte de una cita nueva, porque Google puede tardar horas en releerla.
Lo que no hace es dejar que quien reservó se cambie de hora por su cuenta: anular sí puede, con el enlace de su correo, pero para moverla tiene que hablar contigo. Y la agenda es de todo el negocio, así que no se elige profesional al reservar.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cerrar a mediodía y volver a abrir por la tarde?
Sí, y es lo normal en la mayoría de los negocios de calle. Cada día admite sus propios tramos desde el principio, así que la jornada partida no hay que pedirla aparte.
¿Y si un día cierro y otro no lo tengo decidido?
Entonces no se abre calendario: hacen falta los siete días, incluidos los que cierras, para que se publique. Un calendario a medias ofrecería horas que a lo mejor no existen. El día que lo tengas decidido lo escribes en el recuadro del horario del constructor y el calendario sale solo, sin volver a generar nada.
¿Cada servicio puede durar algo distinto?
Sí. Un corte y un color, por ejemplo, no ocupan lo mismo en la agenda: cada servicio lleva su propia duración, y eso decide cuántos huecos le caben a cada uno.
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