Diseño web para peluquerías y barberías, con hora online
En una peluquería la web tiene un trabajo muy concreto: que la gente pida hora sin descolgar el teléfono mientras tú estás con las manos ocupadas. Todo lo demás viene después.
El calendario, primero
Los huecos salen del horario que tú das, día por día y con varios tramos si cierras a mediodía. Cada servicio lleva su duración, así que un corte y un color no ocupan lo mismo en la agenda.
Cuando alguien reserva, os llega un correo a los dos. Y el mismo hueco no lo puede coger otra persona un segundo después: eso lo impide la base de datos, no un aviso en pantalla.
La carta de servicios sin comprometerte con un precio
Puedes publicar los precios o no. Si no los pones, sale «Consultar» y no una cifra a la baja que luego haya que corregir en el sillón. Lo que sí conviene poner siempre es la duración: es lo que le dice a alguien si le cabe en la hora de la comida.
El equipo y el sitio
Las fichas de quien trabaja contigo, con nombre y con lo que hace cada uno, funcionan mejor que cualquier eslogan: la gente vuelve a la persona, no al local.
Y las fotos del sitio de verdad, no las de un banco de imágenes. Un salón que no es el tuyo se nota en cuanto alguien cruza la puerta.
Lo que no se va a publicar
Ni un horario que no hayas dado, ni valoraciones que no existan, ni un texto de portada igual al de otra peluquería. Esa última la impide un índice único en la base de datos: dos webs no pueden llevar la misma frase.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cerrar a mediodía?
Sí. Cada día admite varios tramos desde el principio, precisamente porque cerrar a mediodía es lo normal en la mayoría de los salones.
¿Puedo dejar de dar hora online una temporada?
Sí. Sin calendario, la web queda con teléfono, WhatsApp y formulario, y no se publica ninguna tabla de horarios que prometa huecos.
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