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Página web para autónomos, sin agencia y sin esperar tres semanas

El problema de un autónomo con su web casi nunca es el dinero: es que hay que pararse a hacerla. Y pararse, con la semana que llevas, es justo lo que no va a pasar.

El muro no es el presupuesto

El presupuesto llega, y hasta parece razonable. Lo que te frena es el correo que viene después: manda los textos y una selección de fotos.

Los textos hay que escribirlos y las fotos hay que hacerlas, y las dos cosas van a la lista de los domingos, que es la lista de lo que no se hace nunca. Ahí se queda la web, en tu bandeja de salida, un año entero.

El trato aquí es otro: cuentas a qué te dedicas en un chat y sale la primera versión completa, con los textos ya escritos. La corriges hablando y la publicas cuando te cuadre. No hay reunión, ni cuestionario, ni tres correos para cambiar un teléfono.

Cuesta desde 17 € al mes sin IVA, sin permanencia y sin coste de alta.

Un autónomo no necesita una web: necesita que le llamen y que le reserven

Por eso aquí van incluidas dos cosas que normalmente son dos herramientas distintas con dos cuotas distintas. Conviene saber exactamente qué hace cada una y qué no.

El formulario de contacto

Las preguntas las pones tú, hasta diez campos, entre texto, teléfono, correo, número, fecha, hora, opciones y casillas. Lo que te contestan se va acumulando en el listado de respuestas de la aplicación, y de ahí se baja a una hoja de cálculo. Además te llega un aviso con el mensaje entero, preguntas incluidas, a la dirección que hayas puesto para esa web en «Tus correos», o a la de tu cuenta si no has puesto ninguna: en los dos casos hace falta que esté confirmada.

Las citas

Si trabajas con hora, tu horario real abre el calendario. Los avisos de cita sí salen por correo, uno para ti y otro para quien la pidió. Es la diferencia con el formulario y conviene tenerla clara.

Si trabajas a domicilio y no tienes local

Cambia la web entera, no solo un campo. Donde otro pone el escaparate y el plano, tú pones el radio en el que te mueves, y el resto de la página se ordena para que suene el teléfono.

Y hay un asunto que conviene mirar de frente en vez de descubrirlo el día que publicas. El artículo 10 de la Ley 34/2002 exige que figuren tu nombre, tu domicilio, un correo electrónico y tu número de identificación fiscal, y que se llegue a ellos sin registrarse ni pagar nada. Para un autónomo sin local, ese domicilio suele ser el de su casa.

Lo que sí puede hacer la web es separar las dos cosas. El radio de trabajo y el teléfono viven en el cuerpo de la página, que es lo que mira tu cliente. Los datos fiscales viven en el aviso legal, que es donde va a buscarlos quien tiene motivo para buscarlos.

El enlace que vas a pasar por WhatsApp

Para un autónomo esta es, en la práctica, la función más usada de la web. Alguien te pregunta por un trabajo y tú pasas el enlace en vez de escribir el mismo párrafo por vigésima vez.

Por eso importa cómo se ve esa vista previa antes de que nadie la abra. Se compone con el nombre del negocio, una descripción propia y una foto tuya de verdad.

Y esa descripción no se comparte con nadie más. La base de datos no permite que dos webs lleven la misma, precisamente para que no acabe habiendo cuarenta autónomos del mismo oficio con la misma frase en la vista previa de WhatsApp.

Cuándo esto no te sirve

Es más rápido descartarlo ahora que a la tercera tarde intentando que haga algo que no hace.

Y lo que no vas a tener que hacer

No vas a tener que actualizar nada, ni renovar un alojamiento, ni acordarte de un certificado que caduca, ni enterarte de por qué tu web sale con un aviso de «no seguro».

Tampoco vas a tener que perseguir a nadie para cambiar un precio o para poner el horario de agosto: eso lo haces tú en dos minutos, hablando.

Y no vas a tener que poner el cartel de las cookies, porque la web no pone ninguna cookie ni lleva ninguna herramienta de analítica.

Preguntas frecuentes

¿Sirve si trabajo a domicilio y no tengo local?

Sí. En vez de una dirección se publica la zona en la que trabajas, y el mapa y los datos de contacto se adaptan a eso.

¿Puedo poner mis precios?

Los que tú digas, servicio por servicio. Los que dejes en blanco salen como «Consultar». Lo que no va a ocurrir es que se publique una tarifa a ojo que después tengas que corregir con el cliente delante.

¿Me avisáis cuando alguien rellena el formulario?

Sí, por correo, con el mensaje entero dentro para que no tengas que entrar a leerlo. Va a la dirección que hayas puesto para esa web en «Tus correos», o a la de tu cuenta si no has puesto ninguna, y tiene que estar confirmada: mientras no lo esté, los mensajes se guardan igual y el aviso sale en cuanto la confirmes. A quien te escribe le sale un acuse de recibo para que sepa que ha llegado, sin copiarle lo que escribió; contestarle es cosa tuya.

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Cuéntale a qué te dedicas y mira qué sale

Tu primera web va incluida y no sale de ninguna plantilla: se escribe con lo que nos cuentes y, si nos pasas el enlace de tu ficha de Google, mirando además tus fotos una a una. No se publica hasta que tú quieras.

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