Hacer una página web sin programar y sin arrastrar bloques
Hay dos formas de hacerse una web sin saber programar. Una es aprenderse un editor de bloques, que es aprender una herramienta nueva con otro nombre. La otra es contar lo que haces y corregir lo que salga. Esta página explica la segunda y qué se gana y qué se pierde con ella.
Qué significa exactamente «sin programar» aquí
Significa que no hay ningún sitio donde escribir código, y también que no hay ningún panel de bloques, columnas y márgenes que aprenderse. Le cuentas a qué te dedicas y sale una web entera: portada, servicios, fotos, contacto y, si trabajas con hora, calendario.
A partir de ahí los cambios se piden en la misma conversación. «Sube la foto de la fachada la primera», «quita el precio del tinte», «el sábado solo por la mañana». Es lo que le dirías a una persona.
Lo que la inteligencia artificial no decide sola
Esto importa más que lo anterior, porque es donde fallan las webs generadas: en lo que se inventan.
Aquí los datos que afirman algo van marcados con su procedencia, y lo que no venga de ti no se publica. Un precio que no has dado no aparece. Un horario que no has dado no abre calendario. Un dato que la máquina ha deducido bloquea la publicación en vez de salir a internet con tu nombre encima.
- Los precios que no das se pintan «Consultar», nunca «Gratis» ni una cifra aproximada.
- Las reseñas y las valoraciones solo salen si son reales y tienen de dónde venir.
- Dos webs distintas no comparten la frase de portada: la base de datos lo impide con un índice único, porque ya pasó en otro proyecto con 362 páginas repitiendo el mismo subtítulo.
Qué se pierde con este camino
Control fino de la maquetación. Si lo que quieres es mover un botón tres píxeles a la izquierda, esta no es la herramienta: aquí se pide el qué y el diseño lo resuelve el sistema.
A cambio, no hay ninguna forma de dejar la web fea por accidente, que es lo que suele pasar cuando alguien sin oficio hereda el control total del diseño.
Preguntas frecuentes
¿Necesito saber escribir textos de marketing?
No. Si sabes explicar a qué te dedicas, ya sabes usarlo. Los textos los propone la inteligencia artificial a partir de lo que le cuentes, y tú los corriges hasta que suenen a ti.
¿Puedo tocar el código si sé hacerlo?
La web se puede descargar. Lo que no hay es un editor de código dentro del producto: quien quiere ese control suele querer también otras diez cosas que aquí no están, y prometerlo a medias sería peor.
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Cuéntale a qué te dedicas y mira qué sale
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